Hoy nos trasladamos al sur de Cerdeña, a una zona particularmente evocadora por su paisaje y vegetación, muy cerca de las famosas dunas de “Piscinas”. Aquí conocemos a Michela Dessì, una joven ganadera de ovejas y vacas, licenciada en Economía, que eligió trabajar en la empresa ganadera de su familia. Michela es socia de Greensheep y su ganadería es uno de los 16 rebaños sardos donde, además del análisis de los impactos ambientales, se propusieron y aplicaron estrategias de mitigación simuladas. Michela accedió a participar en el proyecto deseosa de comprender cuáles son los impactos ambientales de su empresa, los puntos críticos de su sistema de producción y cómo mejorar su situación. Con el análisis que realizamos, descubrimos que la gestión del sector ovino era muy buena, pero había problemas críticos en la gestión de la ganadería bovina, que, con una tasa de reposición desequilibrada en relación con el tamaño total de la cabaña, estaba suponiendo una carga importante para las emisiones totales de la granja. Por lo tanto, sugerimos reducir la tasa de reposición. La agricultora aplicó entonces una segunda sugerencia, a saber, la instalación de un sistema fotovoltaico que garantizara la autosuficiencia energética de la explotación; de este modo, intervenimos tanto en aspectos medioambientales como económicos.